"No hay que interferir en la delicadísima mecácina de la magia con un pedido de explicación; hay que someterse y dejarse gobernar"
"Todo escribe a nuestro alrededor, eso es lo que hay que llegar a percibir" Marguerite Duras

9 de febrero de 2009

Un nuevo lugar


Y allí me hallaba en un lugar nuevo con una familia inventada formada sólo por mujeres. Ningún hombre cerca que espíe nuestras vidas, nuestros ciclos, nuestros secretos.
Cada una en una etapa de la vida muy distinta, guiándonos unas con otras, recordándonos las edades pasadas, enseñando y aprendiendo acerca de las venideras.
En ese lugar mágico la naturaleza te rodea, te abraza, y las calles son de tierra para que no olvidemos de dónde venimos.
Sus habitantes, un supuesto estilo de vida. Nada de carnes en un país en el que abundan, nada de estructuras, nada de tecnología.
Nunca había visto estrellas fugaces en persona, en este lugar vi dos, y si bien mis deseos no se cumplieron fue genial ver como una estrella se cae, como si se cansara de estar en ese lugar y decidiera mudarse sin complicaciones. No se me cruzó por la cabeza averiguar qué es ese fenómeno, sólo lo disfruté.
Nos sorprendió la cantidad de visitantes provenientes de otra provincia, una provincia costera muy lejana a ésta, y que aunque vivieran a muchos kilómetros de distancia estos visitantes se sintieran tan parte de ese lugar como si hubieran nacido allí.
Todas las noches íbamos tres de nosotras a la plaza de encuentros, la plaza de la expresión, hallada en el centro del pueblo, rodeada de bares en los que sonaban distintas melodías. A veces nos encontrábamos con algún espectáculo, otras debíamos hacer nosotras un espectáculo, muy íntimo por cierto.
Seres muy particulares encontramos en la plaza. Cada uno con una historia particular que no nos interesó conocer, preferimos observarlos a la distancia.
Pasé muchas tardes al lado de un canal de aguas claras y muy silenciosas. Era muy hermoso ver el agua correr al lado de la montaña sin que nada se lo impidiera, arrastrando cualquier cosa que se cruzara en su camino.
Debo admitir que fueron las primeras vacaciones en las que sentí que las horas se extendían y los días se vivían intensamente, quizás en parte porque decidí vivir cada momento tal como se presente; no hubo expectativas, o al menos no tantas, y lo más importante no hubo lamentos.
Por fin encontré un lugar donde mi cabeza da un paso al costado y me permite disfrutar de cada sensación y responder a cada estímulo de formas muy poco premeditadas.
Voy a volver, y la próxima vez voy a traer a otras mujeres, no conozco a ningún hombre que pueda dejar sus estructuras y llenarse de magia. No es una cuestión de feminismo, pero es innegable que nosotras guardamos muy dentro nuestro a un ser muy salvaje e intuitivo y que al estar conectadas con la magia, la sabiduría y la tranquilidad de la naturaleza nos reencontramos con ese ser y nos dejamos llevar.
Nunca voy a olvidar estas vacaciones, y le agradezco con todo el corazón a las cuatro personitas que me acompañaron.

2 comentarios:

  1. che no sabia bien donde mierda se cometa y vi a este pobresito texto sin comentario asi q fui a el,jaja. che muy lindo lo q escribis, la verdad q esta bueno,no se si tanto por la forma de escritura si no mas bien por las ideas, che te digo q el poema "acompañiamiento"muy bien redactado,y muy lindo ese poema,che y despues vamos a hablar de como te pego el trauma de pasar de un pueblo a una ciudad jajaja, bue te dejo el comentario en este texto feminista y nos estamos biendo un besote. GREGO

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  2. oi, que lindo. solo leerlo me llevo a imaginarte difrutando de todo eso.
    y darme cuenta de lo mucho que necesito eso.

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