Días como aquellos que pasaron no hace mucho,
en los que la ignorancia era algo común,
y el conocer, razonar, discernir y manifestar,
podían hacernos desaparecer.
en los que la ignorancia era algo común,
y el conocer, razonar, discernir y manifestar,
podían hacernos desaparecer.
Días en los que rige la satisfacción individual,
en los que la ayuda genera desconfianza o comodidad,
y las personas que tengo cerca,
son sólo entes desconocidos,
por los cuales no debo preocuparme.
en los que la ayuda genera desconfianza o comodidad,
y las personas que tengo cerca,
son sólo entes desconocidos,
por los cuales no debo preocuparme.
Días en los que aquellas sabias palabras
e ideales de bienestar general,
se cambiaron por avisos coloridos, sonoros y llamativos,
que buscan perdernos en un camino de objetos,
que nos facilitan demasiado el trabajo.
e ideales de bienestar general,
se cambiaron por avisos coloridos, sonoros y llamativos,
que buscan perdernos en un camino de objetos,
que nos facilitan demasiado el trabajo.
Días en los que muy pocos razonan y muchos acatan,
y en los que se redujo la ambición del hombre,
a sobrevivir “confortablemente”
pensando sólo en satisfacer nuevas necesidades
y en los que se redujo la ambición del hombre,
a sobrevivir “confortablemente”
pensando sólo en satisfacer nuevas necesidades
creadas por el sistema.
Días, nuestros días,
caminos por el tiempo,
que con la “evolución” del pensamiento,
fueron desdibujando sus límites y direcciones
caminos por el tiempo,
que con la “evolución” del pensamiento,
fueron desdibujando sus límites y direcciones
y con ellas, las nuestras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario