"No hay que interferir en la delicadísima mecácina de la magia con un pedido de explicación; hay que someterse y dejarse gobernar"
"Todo escribe a nuestro alrededor, eso es lo que hay que llegar a percibir" Marguerite Duras

10 de febrero de 2009

Casa tomada y....



Casa tomada y
mírame pronto antes que de un suspiro me dé otro....
...mis pelis favoritas son….
no, las mías también,
y los grupos que me gustan son…..
en serio? Los míos también,
mira vos,
hagamos una cosa
que?
vos decime un tema que queres que escuche,
y yo te digo uno para vos,
bueno dale….
Ahí vienen las empanadas,
a mi no me gustan mucho las árabes,
oh, a mí si, y mucho, va no sé.
Una cerveza queres?
no prefiero una mirinda,
no tomas cerveza?
no, prefiero las cosas dulces,
ah bueno, perdón,
…..no sí, además mis libros favoritos son….
yo no leo mucho,
en serio?
no pero te juro que si queres leo,
no, no, está bien, cada uno con lo suyo,
no pero en serio, yo hago lo que me digas,
no, en serio, no quiero.
Estoy cansada, vamos?
te acompaño hasta la puerta,
pero te queda lejos de la parada,
no importa, yo quiero.
Te doy la mano,
mejor te agarro del brazo,
por qué no la mano,
no la mano no,
bueno, lo que vos quieras.
Bueno chau,
te veo, no?
si, yo te aviso,
te llamo, no?
como quieras, pero,
no me gusta mucho lo del celular
bueno la pase genial, vos?
si, yo también.
Asciendo, por fin,
qué hice?
no, si, mejor echar tierra al asunto,
pero parecía un chico bacano,
demasiado…..

9 de febrero de 2009

Un nuevo lugar


Y allí me hallaba en un lugar nuevo con una familia inventada formada sólo por mujeres. Ningún hombre cerca que espíe nuestras vidas, nuestros ciclos, nuestros secretos.
Cada una en una etapa de la vida muy distinta, guiándonos unas con otras, recordándonos las edades pasadas, enseñando y aprendiendo acerca de las venideras.
En ese lugar mágico la naturaleza te rodea, te abraza, y las calles son de tierra para que no olvidemos de dónde venimos.
Sus habitantes, un supuesto estilo de vida. Nada de carnes en un país en el que abundan, nada de estructuras, nada de tecnología.
Nunca había visto estrellas fugaces en persona, en este lugar vi dos, y si bien mis deseos no se cumplieron fue genial ver como una estrella se cae, como si se cansara de estar en ese lugar y decidiera mudarse sin complicaciones. No se me cruzó por la cabeza averiguar qué es ese fenómeno, sólo lo disfruté.
Nos sorprendió la cantidad de visitantes provenientes de otra provincia, una provincia costera muy lejana a ésta, y que aunque vivieran a muchos kilómetros de distancia estos visitantes se sintieran tan parte de ese lugar como si hubieran nacido allí.
Todas las noches íbamos tres de nosotras a la plaza de encuentros, la plaza de la expresión, hallada en el centro del pueblo, rodeada de bares en los que sonaban distintas melodías. A veces nos encontrábamos con algún espectáculo, otras debíamos hacer nosotras un espectáculo, muy íntimo por cierto.
Seres muy particulares encontramos en la plaza. Cada uno con una historia particular que no nos interesó conocer, preferimos observarlos a la distancia.
Pasé muchas tardes al lado de un canal de aguas claras y muy silenciosas. Era muy hermoso ver el agua correr al lado de la montaña sin que nada se lo impidiera, arrastrando cualquier cosa que se cruzara en su camino.
Debo admitir que fueron las primeras vacaciones en las que sentí que las horas se extendían y los días se vivían intensamente, quizás en parte porque decidí vivir cada momento tal como se presente; no hubo expectativas, o al menos no tantas, y lo más importante no hubo lamentos.
Por fin encontré un lugar donde mi cabeza da un paso al costado y me permite disfrutar de cada sensación y responder a cada estímulo de formas muy poco premeditadas.
Voy a volver, y la próxima vez voy a traer a otras mujeres, no conozco a ningún hombre que pueda dejar sus estructuras y llenarse de magia. No es una cuestión de feminismo, pero es innegable que nosotras guardamos muy dentro nuestro a un ser muy salvaje e intuitivo y que al estar conectadas con la magia, la sabiduría y la tranquilidad de la naturaleza nos reencontramos con ese ser y nos dejamos llevar.
Nunca voy a olvidar estas vacaciones, y le agradezco con todo el corazón a las cuatro personitas que me acompañaron.

Días


Días de incertidumbre, de búsqueda de la soledad,
en donde el desinterés y la indiferencia abundan.

Días como aquellos que pasaron no hace mucho,
en los que la ignorancia era algo común,
y el conocer, razonar, discernir y manifestar,
podían hacernos desaparecer.

Días en los que rige la satisfacción individual,
en los que la ayuda genera desconfianza o comodidad,
y las personas que tengo cerca,
son sólo entes desconocidos,
por los cuales no debo preocuparme.

Días en los que aquellas sabias palabras
e ideales de bienestar general,
se cambiaron por avisos coloridos, sonoros y llamativos,
que buscan perdernos en un camino de objetos,
que nos facilitan demasiado el trabajo.

Días en los que muy pocos razonan y muchos acatan,
y en los que se redujo la ambición del hombre,
a sobrevivir “confortablemente”
pensando sólo en satisfacer nuevas necesidades
creadas por el sistema.

Días, nuestros días,
caminos por el tiempo,
que con la “evolución” del pensamiento,
fueron desdibujando sus límites y direcciones
y con ellas, las nuestras.

7 de febrero de 2009

Acompañamiento

Densa oscuridad rodea mi espacio,
sonidos
infinito vacío interno.
sonidos
Libros, degradé de grises,
sonidos
rostros borrosos, desaparecen, los perdí.
sonidos
Mi espacio, densidad, negro vacío,
sonidos
un punto claro,
sonidos, palpitar,
degradé de grises o claridad al fin.

Libros, rostros, lágrimas,
sonidos…

Poster local


Grandes monstruos de cemento,
imponentes compiten entre ellos,
cada vez son más grandes,
cada vez compiten más.
Uno pequeño quedó aislado,
oculto en la prepotencia de los otros.
es el más bonito,
es el más reluciente,
sólo para mí.
Nadie lo observa, nadie se preocupa por él.
Sin embargo está allí, se distingue,
la diferencia lo resalta,
la diferencia me resalta,
al caminar entre estos monstruos.
Somos iguales, diferentes a los demás,
pero a mí tampoco nadie me observa
pero yo sigo aquí.

¿Y por qué tierra movida?

Uno nace y crece en el mismo pueblo,
observa las mismas caras,
las mismas calles,
los mismos paisajes,
habla con las mismas personas,
frecuenta los mismos lugares,
todos los días por varios años.

Uno adquiere una determinada personalidad,
siempre respondiendo a los estímulos del medio,
y según algunos autores también respondiendo
a los códigos de temperamento guardados en nuestros genes.
Uno aprende a posicionarse en las discusiones,
no se debe ser intermediario
eso es para personas cuyos argumentos son débiles.

Y es así como uno se encierra en un mundo
en el que no hay nada más allá de lo que uno conoce,
y todas las personas con otro estilo de vida está desubicadas,
y sus vidas no tienen rumbo alguno.

Pero un día para progresar en la vida
y conseguir aquello que desea
quizás uno deba viajar varios kilómetros de distancia
rumbo a una ciudad tan grande
que su pueblo abarcaría tan solo el barrio más chico.

Aunque el paisaje, las calles y las caras
con el tiempo se vuelven conocidas
son caras muy distintas a las del pueblo, son nuevas,
y estas nuevas caras vienen con nuevos estilos de vida,
con nuevas personalidades, con nuevos gustos,
con visiones de la vida abismalmente diferentes a las de uno

Entonces uno ya no puede posicionarse tan fácil
en una postura al discutir,
entonces los gustos de uno se fusionan con el de los otros,
entonces la personalidad cambia,

tal cual la de un adolescente.

Uno descubre que las personas con otro estilo de vida
tienen rumbos,
muchos de los cuales se cruzan con el rumbo de uno,
y entonces el mundo de uno se hace cada vez más grande,
y cada vez abarca más posibilidades de vida,
y es así como el alma de uno se remueve,
se transforma en tierra movida,
tierra movida como la de los hormigueros.