"No hay que interferir en la delicadísima mecácina de la magia con un pedido de explicación; hay que someterse y dejarse gobernar"
"Todo escribe a nuestro alrededor, eso es lo que hay que llegar a percibir" Marguerite Duras

24 de diciembre de 2011

Nuestra generación X


Parte de la generación x pero de los que escuchan un tango, toman mates bien amargos, y fuman cigarrillos, pero con filtro.
Rebeldía conformista, solo enamorados del arte pop escrito de Puig o de los “descuidos literarios” de Arlt
Sí anestesiados quizás por un par de opiáceos, pero NUNCA por una caja boba o un par de discursos más que inventados, copiados.
Se resienten de su origen, pasado de familia conservadoradesconocen su verdadero futuro… pero se convencen de que en frente tienen más que una brújula que marca el norte.
Dan vueltas a la manzana en una bici un poco descuidada, pero no te los confundas con los prototipo… estos son tipos que no buscan, encuentran, que dicen pero no repiten.
Sueñan quimeras que al sistema modifiquen, y es el sistema quien modifica sus quimeras… las publica, las iconiza, las masifica.
Se resignan de forma tardía, para no caer en la ignorancia impune que rodea a las masas no tan pequeñas, que caminan tras una imagen vendida por los grandes gordos del mundo, que esperan para seguir comiendo sus mentes.
Es la matrix publicitaria, la del televisor y la computadora, y no la manejan máquinas, oh no, no no… la manejan estos grandes gordos… Quienes son? Nadie lo sabe… Intentar decirlo y señalar con el dedo índice, sería caer en la ignorancia impune de creer en lo que nos venden…
Hacia dónde vamos? Debería ser la pregunta a hacer, cada día que termina.
Qué hacemos?   Abstenerse, quizás, de levantar dedos índices… y compartir, convivir, aprender, escuchar, observar, AMAR

14 de diciembre de 2011

De almas errantes

Las mañanas suelen ser heladas caminando la vereda. Pero como las casas de noche hablan, salgo con los pies descalzos escapando de tu olvido.
Volátil emoción la de un alma errante que necesita mudarse ansiando el cambio como motor de vida. Un títere del destino que avanza de a tropiezos y echando tierra a lo que queda por detrás.
No entiendo de dioses, mi sustento son las raíces y mi alimento emociones. Me cargo de amuletos pero me bosteza el alma. Y es así que algunas veces se está demasiado solo siendo un pez que nada contra la corriente.
Acompañada de una tribu de perros que sobrevivió el invierno, siento la impotencia en los brazos. No hay relación sin secuelas. Pero sepa señor, que uno no debe desnudarse, mostrándole... mostrándome lo de adentro, para después salir corriendo, dejándole... dejándome aturdida.
Dando vueltas en círculo, no se llega a ningún lugar nuevo. Mostrarse sin tapujos no es lo que cuenta, son las pequeñas dosis las que aumentan el deseo.
Deseosas de fuego crujen estas maderas... pronto se mudaran las alas de polillas para convertirse... convertirme en mariposa.
Y aunque desde aquí sólo se vislumbre el lucero, sé que me he permitido observar la vía láctea entera.
Volveré a volar despegándome de esta piel demasiada acostumbrada al estanco.