alma de tierra movida
salidos ya del cascaron, empezamos a hechar raíces, en la tierra renovada, en la tierra recién lavada, deseosos de luz y de libertad, asiosos por crecer y por conocer
13 de febrero de 2012
Recortados Recortos
12 de enero de 2012
Motín del psiquismo
((( PARA DERRUMBAR )))
la contensión
de INSTAURAR una nueva
2 de enero de 2012
AMBAGES
Medialunas
en el pasto, risas en la panza, hormigas en la espalda… Noches con emoción,
arramble de la vida simple… Aguas y mieles, los blancos y amarrillos que pintan la mañana en soledad, sin vacíos esta vez…
24 de diciembre de 2011
Nuestra generación X
14 de diciembre de 2011
De almas errantes
Volátil emoción la de un alma errante que necesita mudarse ansiando el cambio como motor de vida. Un títere del destino que avanza de a tropiezos y echando tierra a lo que queda por detrás.
No entiendo de dioses, mi sustento son las raíces y mi alimento emociones. Me cargo de amuletos pero me bosteza el alma. Y es así que algunas veces se está demasiado solo siendo un pez que nada contra la corriente.Acompañada de una tribu de perros que sobrevivió el invierno, siento la impotencia en los brazos. No hay relación sin secuelas. Pero sepa señor, que uno no debe desnudarse, mostrándole... mostrándome lo de adentro, para después salir corriendo, dejándole... dejándome aturdida.
Dando vueltas en círculo, no se llega a ningún lugar nuevo. Mostrarse sin tapujos no es lo que cuenta, son las pequeñas dosis las que aumentan el deseo.
Deseosas de fuego crujen estas maderas... pronto se mudaran las alas de polillas para convertirse... convertirme en mariposa.
Y aunque desde aquí sólo se vislumbre el lucero, sé que me he permitido observar la vía láctea entera.
Volveré a volar despegándome de esta piel demasiada acostumbrada al estanco.
17 de marzo de 2011
Pausa
Espero pronto volver a remover la tierra de mi alma y regresar a este espacio que me contuvo durante tanto tiempo.
Gracias por el apoyo, nos vemos en recortes, espero, y mucha suerte..
Alma de tierra movida
15 de diciembre de 2010
En un pueblo pampeano
No había siquiera una pisca de viento que renovara las partículas calientes que rodeaban su cuerpo
Haciendo hincapié en nimiedades del lugar avanzo por esas calles, calentadas por el sol refulgente de los mediodías de verano
Los negocios cerrados, el silencio de la siesta, y la humedad pegada al cuerpo eran sus únicos acompañantes
Caminaba como sin rumbo, con la mirada fija en el horizonte plano, los brazos balanceándose lentamente y los pasos retumbando en su cabeza
Recordó sus comentarios acerca del lugar… rincones escondidos, que se descubren solo en ciertas horas del día… debía recorrer entonces la ciudad varias veces hasta encontrarlos? Hasta encontrarla
Sacó una foto doblada, con pliegues pronunciados y manchas de antaño, trató de alisarla un poco, y se quedó observándola largo rato
Alzó la vista como buscando el retrato de la foto en el paisaje. Su mirada se desplazaba en un vaivén desde la foto, al paisaje, y viceversa, girando su cabeza en toda dirección
Detuvo esta inquisición unos segundos, sacudió su cabeza como para despabilarse, y retomo el avance por las calles de aquel pueblo pampeano, tan húmedo como desierto en aquellas horas
Un perro tendido en el polvo a la sombra de un algarrobo se levantó y lo miró fijo, moviendo el rabo se dispuso a caminar junto a él
La plaza, como de repente se apareció a su frente. Sentado bajo un árbol para recobrar el aliento, la calle le pareció un tanto difusa, desprendía un vaho espeso reflejando la luz del sol en las partículas de aire y creando una ilusión de superficie hídrica sobre el cemento seco
Detenido en el análisis físico que explicaba aquel suceso tan contradictorio, se cerraron sus ojos cansados de tanto mirar
Lo despertó el golpeteo en las costillas del lado izquierdo del bastón de un policía
-Disculpe señor, pero no puede dormir en la calle, ¿no es de por acá no cierto? ¿De dónde viene? ¿Qué busca?-
La voz retumbaba en sus oídos recién acostumbrados a la vigilia
-Busco esta dirección ¿podría usted indicarme dónde queda?-
-Claro, usted va por esta calle, dobla a la derecha, tres cuadras más, llega a la última calle del pueblo, vuelve a doblar pa’ la derecha, una cuadra y la encuentra de mano izquierda-
La cara inquisitiva del policía lo preparó para los comentarios que seguramente seguían a las instrucciones
-¿Piensa alquilarla? Porque esa casa está abandonada desde que la madre de la chica que vivía ahí, que era viuda, la madre no la chica, se fue a buscarla a buenos aires. El marido se mató en un accidente de autos- y bajando la voz con un tono más serio para darle importancia a lo que venía- dicen que estaba borracho, y que venía de ver a la amante en el pueblo vecino, vio como son estas cosas, en fin la madre se fue a buscarla a buenos aires y nunca volvió. Usted sabe que se comenta en el pueblo, que la chica, era una de esas zurditas que mientras estaba estudiando en la capital, se metió en el quilombo de aquella época, y se la llevaron, dicen que es una de las que deben estar al fondo del río, o ya en el mar debe estar
Antes de que el policía siga con la exposición acerca de lo que había ocurrido con esa familia tan desgraciada, le agradeció y emprendió el camino, dejándolo dando explicaciones al viento
Parado frente a la casa, con la foto nuevamente desdoblada en sus manos, se encontraba como en trance, la mirada perdida, quien sabe dónde, en qué época, en qué lugar. Sus ojos se iluminaron de repente, y casi sin notarlo cayeron en un llanto profundo y silencioso
Pasó la noche dentro de la casa, deambulando por las habitaciones, ya sin poder llorar, aunque lo deseaba intensamente
Por la mañana enterró una carta en el jardín, y luego se dispuso a marchar nuevamente hacia Buenos Aires
“Te la entrego aquí, donde tantas veces te encontraste sentada, leyendo, riendo o llorando; donde yo mismo te lloré esta última vez
Te entrego esta promesa, que ya hace tiempo te escribí. La o lo voy a encontrar, viviré sólo por ello, y cada respiro que dé será para ello
Te pido perdón, por esas tantas veces que me enojé porque no me acompañaste ese día que partí a un lugar más seguro; te pido perdón por no entender que no querías bajar los brazos y dejar de luchar desde acá; y te pido perdón, aunque no puedo dejar de pensarlo, por soñar tantas veces con cómo hubiera sido si ese día en el tren, hubiéramos estado juntos
Te amo, y siempre llevaré nuestra lucha en las manos
Adiós, pero hasta siempre”
3 de noviembre de 2010
SALTEMOS, SALTEAMOS
El desliz de lo casual derrumba la rigidez de lo oportuno..
La magia del encuentro inunda todo lo conocido, lo pasado y lo pensado...
Las armas se dejan a un costado, en esta guerra sólo se dispone del cuerpo..
No existen palabras, el silencio es cómplice, vigorizante de los encuentros..
Enlace intenso pero fugaz, se escurre en la distancia del despido, permaneciendo como un recuerdo poco nítido enmarañado en la memoria...
Fue, es, esa conexión de pelajes, tangible sólo por un día, que retumbará en las entrañas, quizás por demasiado tiempo...
24 de octubre de 2010
Cadaver exquisito
Se sentaba siempre en la misma mesa a tomar su té y mirar por la ventana como esperando a que alguien o algo llegara para movilizar esos huesos inertes.
Muchas historias circulaban acerca del misterio de su vida.
Yo sólo hacia caso omiso a todo aquel palabrerío y me deleitaba con esa figura de contornos pocos nítidos.
Un tanto particular era que llevaba consigo a todo lugar un mismo bolso... De colorido rojo sangre y en un tono más oscuro bordadas unas líneas tortuosas que se ramificaban de forma asimétrica.
Nunca se separaba de él, como si llevara allí dentro su vida misma.
Una tarde luego de pedirme la cuenta, sin recaudo alguno, me preguntó si la quería acompañar a ver una película esa noche en su casa.
Un poco aturdido por la espontaneidad le dije que salía tarde del trabajo.
Río osadamente y me respondió que más tarde mejor, alegando que mientras más avanzada la noche, menor ruido, y uno puede concentranse mejor en lo que esté haciendo.
Me abrió la puerta con aquella solera verde que tantas veces e había llevado a lugares hartamente impúdicos de mi inconsciente.
Sentados en su sofá, tomando té frío, las imágenes en la pantalla transcurrían como una serie de fotografías sin la más mínima relación ante mis ojos.
El aire que salía de su boca pegaba en mi cuerpo como una sudestada, y no percibía otro sonido que el de mi respiración entrecortada.
Se levantó y deslizó su silueta hasta el baño, no sin antes pausar la película.
Yo pasee mi vista por el lugar, sólo por no seguirla.
Encontré su bolso arriba de la mesa, tuve la sensación de que se sacudía.
Como aquel objeto me inundaba de curiosidad, decidí echarle un vistazo...
Con manos temblorosas y casi sin respirar, invadido por sensaciones liberadoras de torrentes de adrenalina, abrí el cierre....
Al distinguir al fin entre penumbras lo que se encontraba dentro, sucumbí en un estado de sopor irreversible.
...Su corazón... Su corazón literalmente, estaba dentro de ese bolso, y latiendo rítmicamente...
