Salteando los nombres y las vidas, la piel nos lleva a un mismo lugar...
El desliz de lo casual derrumba la rigidez de lo oportuno..
La magia del encuentro inunda todo lo conocido, lo pasado y lo pensado...
Las armas se dejan a un costado, en esta guerra sólo se dispone del cuerpo..
No existen palabras, el silencio es cómplice, vigorizante de los encuentros..
Enlace intenso pero fugaz, se escurre en la distancia del despido, permaneciendo como un recuerdo poco nítido enmarañado en la memoria...
Fue, es, esa conexión de pelajes, tangible sólo por un día, que retumbará en las entrañas, quizás por demasiado tiempo...
PUMÉ, dentro de las tribus aborigenes venezolanas...me acorde de eso...es como el alma nuestra, pero incluye cosas de lo que describiste...
ResponderEliminaraunque INSTINTO es mas lindo, y me nos utilizado lamentablemente =(
besos bella
porque nos guía y nosotros a ciegas.. porque avanzar sin que nuestro raciocinio sapa a dónde va hoy da terror.. aunque encontrarse al final con lo que nos esperaba y hacia lo que nosotros mismos nos dirigimos sin saberlo, es una sensación que muy pocas veces se sienten.. gracias señorina, saludos
ResponderEliminarme trae esto a la mente..mi cuento favorito de Galeano...
ResponderEliminar"La pequeña muerte
Nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace"
...te lo regalo bella mujer, para que veas con que tamaño de escritor asocio la unión de estas palabras que hoy nos invitas a leer...